Te doy varios consejos como experta en relaciones de pareja para tener una relación de pareja equilibrada
Me gustaría hablaros sobre cómo tener una relación equilibrada, y para empezar os diré que las relaciones de pareja no son matemáticas. No es como partir un pastel en partes iguales y asegurarnos de que cada quien se lleva la misma cantidad. La idea de que una pareja debe ser siempre 50%-50% suena ideal en teoría, pero en la práctica, no es tan simple ni tan justo.
No quiero decir con esto todo lo contrario, que alguien tenga que cargar siempre con todo, pero quiero que reflexiones un poquito sobre qué significa realmente el equilibrio.
Soy psicóloga y experta en autoestima y relaciones de pareja, y llevo años trabajando con personas que buscan mejorar tanto de manera individual como en pareja. Con toda mi experiencia me gustaría darte algunos consejos, para que en el caso de que sientas que quizás llevas más peso en tu relación de pareja o te gustaría cambiar cosas, puedas reflexionar y buscar soluciones.
Sé que si estas leyendo el articulo posiblemente buscas mejorar tu relación de pareja, por ello quiero regalarte una clase express gratuita para mujeres poderosas como tú para conocerte mejor en las relaciones:
El equilibrio no se puede mantener a todas horas
Me gustaría ponerte un ejemplo, si pensamos en una balanza equilibrada, las dos partes pesan exactamente lo mismo. Pero en la vida, eso no pasa todo el tiempo, ya que hay días en los que una persona tiene menos energía, está más cansada, o simplemente está pasando por un momento difícil. Ahí es cuando la otra persona, si hay amor y compromiso, aporta un poquito más para ayudar a la otra persona y por consiguiente, a la relación.
Otro día seguro que nos puede ocurrir al contrario, se trata de un ir y venir, de compensarnos cuando el otro lo necesita, y no que una persona siempre dé y la otra reciba.
Algunas veces en mi consulta, cuando hacemos terapia de pareja afloran conflictos que tienen que ver con el egoísmo, la carga emocional, etc. Hay algunos conflictos que son bastante comunes, como por ejemplo en casos de que algún miembro de la pareja esté pasando por una situación difícil a nivel familiar, y es cuando la otra persona tiene que estar para apoyar. En esos momentos, la persona afectada, puede estar sufriendo una gran carga emocional, que la otra persona tiene que entender e intentar apoyar y ayudar de la mejor manera posible.
Muchas veces, y más en la sociedad en la que vivimos, nos volvemos egoístas, y no somos capaces de estar al nivel que requieren las circunstancias. Hay que ser flexible, empático y generoso porque otro día te puede ocurrir a ti, y vas a querer que tu pareja te apoye.
Ahora, tampoco se trata de que esto se vuelva una excusa para desequilibrios crónicos. Si una persona siempre está dando el 80% y la otra apenas el 20%, entonces hay un problema. Pero en general, hay que aceptar que el equilibrio no es una línea recta; es más bien una especie de danza en la que a veces das más y a veces recibes más.
El amor no se mide en porcentajes, la regla del 50%-50%
Hay que entender que el amor no son matemáticas. Unas veces uno hace unas cosas, y el otro hace otras, y viceversa. Pero también puede ocurrir que a alguien se le dé mejor hacer algunas cosas, y la otra persona prefiere que las haga el otro porque se le da mejor, y no le apetece, y no pasa nada si ambas personas están de acuerdo.
Lo que realmente importa, desde mi punto de vista como psicóloga pero también como pareja y madre es que lo importante es el amor, el apoyo y la comprensión que se ha de tener en pareja hacia la otra persona. Lo que realmente importa para mí, no es cuánto haces, sino cómo eso impacta la relación.
El amor no se mide en tareas ni en números, sino en la intención y el cuidado mutuo. Si ambos sentís que estáis recibiendo lo que necesitáis emocionalmente, todo está bien. No importa si uno cocina más, o hace más recados, o se ocupa de ciertas cosas más que la otra persona, etc. Lo que importa es que haya gratitud, reconocimiento y que ambos os sintáis valorados, y viceversa, que también que uno mismo valore a la otra persona.
Me diréis, todo esto es muy fácil de decir, y así es, es sencillo de decir, pero hay que esforzarse en construirlo. No puede ocurrir sin poner de nuestra parte, sin compromiso mutuo, es algo del día a día. Es algo especial que tiene cada pareja, sus propios códigos con los que ambos se sienten cómodos, pero al mismo tiempo suponen un esfuerzo de generosidad y amor.
Los desequilibrios son oportunidades
Sí, leíste bien. Los momentos en que las cosas están “desequilibradas” son también oportunidades para crecer como pareja. Por ejemplo, si tú estás dando un poco más porque tu pareja está atravesando un mal momento, ¿no es eso también una forma de demostrar tu amor y compromiso? Y cuando la situación se invierta, porque eventualmente lo hará, ¿no se siente bien saber que puedes confiar en esa persona para que te sostenga a ti también?
De hecho, muchas veces en esos “desequilibrios” es donde realmente se pone a prueba una relación. Es fácil estar juntos cuando todo va de maravilla, pero ¿qué pasa cuando la vida se pone difícil? Aquí es donde se ve si hay una base sólida de amor y respeto o si todo se tambalea al primer desafío.
Por eso, en lugar de ver el desequilibrio como algo malo, trata de verlo como una oportunidad para fortalecer la relación. Eso sí, siempre con límites claros y sin dejar que el desequilibrio se vuelva una constante injusta.
Aprende a expresar lo que sientes y necesitas
Uno de los grandes problemas que veo en la terapia que normalmente hago en pareja es que las personas no siempre comunican lo que necesitan. Nos quedamos esperando que el otro “adivine” lo que nos pasa, y cuando no lo hace, nos enfadamos o nos sentimos rechazadas. Pero, ¿cómo va a saber tu pareja lo que necesitas si no se lo dices?
Si sientes que estás dando demasiado o que no estás recibiendo suficiente, habla. No desde el reproche, sino desde tus sentimientos. Yo siempre le digo a mis pacientes que expliquen lo que sienten, porque sus sentimientos son algo que no pueden decidir, son así y son el testimonio de otras cuestiones que pueden estar sucediendo. La comunicación honesta y respetuosa es clave para mantener un equilibrio saludable.
Y tú también tienes que escuchar cuando tu pareja expresa sus necesidades. Muchas veces estamos tan centrados en nuestro propio cansancio o en nuestros asuntos, que olvidamos preguntar: “¿Cómo estás? ¿Hay algo en lo que pueda ayudarte?”. Un poco de empatía puede ser una gran diferencia.
Unión y equilibrio: la fórmula
Me gustaría comentaros también que el equilibrio no es una receta universal, y que depende en gran medida de nuestro propio bagaje, de nuestra edad, de nuestra madurez, de nuestro entorno, de nuestros traumas, de nuestros miedos, de nuestras inseguridades, de nuestros objetivos en la vida, de nuestra nivel de compromiso, de nuestra expectativas, etc, etc, etc… Por todo ello, no busques la receta mágica fuera, ni te compares con otras parejas, porque la fórmula sólo la tenéis vosotros.
En el caso de que sientas que no hay equilibrio, que no te encuentras cómoda con la relación, y te gustaría cambiar cosas, puedes consultarme.
Puedes contactar conmigo directamente para cualquier consulta, no lo dudes, aquí estoy para ayudarte.
Sé que si estas leyendo el articulo posiblemente buscas mejorar tu relación de pareja, por ello, quiero regalarte una clase express gratuita para mujeres poderosas como tú para conocerte mejor en las relaciones:
Sara Navarrete es psicóloga experta en relaciones tóxicas, autoestima, dependencia emocional y relaciones de pareja en Valencia y Barcelona.

